El Metro de la Ciudad de México en su laberinto
Un diagnóstico de la crisis
Las decisiones del actual gobierno revelan un preocupante desinterés por fortalecer el Metro. [...] El propio Delgado Selley afirmó en enero de 2023 que la recuperación del metro “requiere nuevos administradores con capacidad probada para poner en pie nuevamente un sistema con años de retraso técnico y tecnológico”.
La falla sistémica y su impacto social
La CEPAL (1982) afirma que “Los metros constituyen una de las varias medidas de política [...]”. Un sistema de Metro que utiliza componentes con ciclos de vida de décadas no puede estar sujeto a los vaivenes políticos de seis años. [...] Esta falta de continuidad impide la consolidación de una curva de aprendizaje institucional, la retención del conocimiento técnico colectivo y la ejecución de proyectos complejos de largo plazo.
La consecuencia es clara: los costos recaen sobre la clase trabajadora, principal usuaria del Metro. [...] Se configura así una forma de violencia estructural, donde la deficiencia de un servicio público esencial agudiza las desigualdades existentes.
Un proyecto democrático para el futuro del Metro
Resulta imperativo un cambio en la concepción y administración del Metro, reconociéndolo como un derecho social y no como un botín político. [...] La evidente crisis del Metro no es producto del azar, sino de omisiones que han privilegiado intereses particulares sobre la pericia técnica y las necesidades populares.
Revertir esta situación es urgente: de la funcionalidad, seguridad y eficiencia del Metro dependen la movilidad de millones, la justicia social, la sostenibilidad ambiental y la posibilidad de una vida digna en la ciudad.